La Caja,  Centro Cultural Chacao, Caracas, 2014

This installation refers to the performative quality of repetitive daily acts and how under duress our space can transform form sanctuary to cell.  The fragmentation of the home on 9 television sets on the floor speaks of a rupture in our relationship to our daily space during house arrest, albeit self imposed. Silence is imperative.

This installation was set up during the violent protests of 2014 in Caracas, Venezuela. 

Esta instalación se refiere a la cualidad performática de nuestros actos cotidianos en tiempos difíciles, transformando el santuario en celda. La fragmentación del hogar en los  9 monitores habla de la ruptura que ocurre en la relación del ser con su espacio bajo arresto domiciliario, bien sea auto impuesto. El silencio es imperativo.

Este trabajo se desarrolló durante las protestas violentas de 2014 en Caracas, Venezuela.