La Caja, Centro Cultural Chacao.

This installation is site specific:  on the ground floor of the two-story gallery a long, dark hallway shows a video, the repetitious act of opening a window for air and sun every day, towards the mountains of Caracas. On the upper floor, in a space enclosed by plastic curtains, the transition from sanctuary to cell is represented in the fragmentation of the everyday scenes of the interior home on 9 monitors scattered  on the floor. Silence is imperative.This is an excerpt.

This installation was set up during the violent protests of 2014 in Caracas, Venezuela. 

Esta es una instalación in situ: en el largo y oscuro pasillo de la planta baja transcurre un video mostrando el acto repetitivo de abrir y cerrar una ventana hacia el Avila en Caracas. En el piso superior el espacio delimitado por cortinas de plástico, 9 monitores muestran escenas del interior de la casa fragmentada. El santuario se ha convertido en celda. El silencio es imperativo.

Este trabajo se desarrolló durante las protestas violentas de 2014 en Caracas, Venezuela.